Coro Ávalon
Página oficial del Coro Ávalon. Bajo la dirección del maestro Gustavo Fuentes, el Coro Ávalon nació en agosto de 1997 como el primero en Sudamérica dedicado a la música celta. El repertorio incluye temas de Irlanda, Escocia, Galicia, Asturias, Bretaña Francesa y Gales. Su objetivo es compartir una música que tiene que ver con nuestros ancestros, con nuestros sentimientos y, especialmente, con nuestros afectos más profundos. Te invitamos a conocernos.
jueves, diciembre 08, 2011
Concierto de fin de año
Cerraremos el año como invitados en un concierto especial del Ensamble de Música Celta de Buenos Aires presentando su nuevo CD "Estoy en mis sueños" el viernes 23 de diciembre.
Sala Teatral La Clac, Av. de Mayo 1156
El concierto comenzará a las 21hs puntualmente.
Entrada: $25
Entrada + CD "Estoy en mis sueños": $40.-
Promoción especial:
Entrada para ambos conciertos: $50.- Para ver todos los datos del concierto amigo del martes 20 de diciembre, click aquí
Más info en www.gustavofuentes.com.ar
sábado, noviembre 19, 2011
Música Celta en San Ignacio de Loyola
El sábado 12 de noviembre se llevó a cabo en Buenos Aires La Noche de los Museos. Este evento se realiza todos los años desde 2004 y cada vez con mayor afluencia de público. Los museos participantes tienen sus puertas abiertas hasta altas horas de la noche y ofrecen, además de sus habituales exposiciones y visitas guiadas, actividades complementarias. En esta ocasión, el Coro Ávalon fue invitado a ofrecer un concierto junto con el Ensamble de Música Celta de Buenos Aires en la iglesia San Ignacio de Loyola, ubicada en el histórico predio de la Manzana de las Luces. Se colmó la capacidad de las naves del templo con mucho público que nos escuchaba por primera vez combinado con el público que siempre nos sigue.
En la primera parte del concierto, el Coro Ávalon cantó Nuestro héroe, cuya versión más conocida es de Sting; Lover's Heart; Leila, tema que forma parte de la única obra de teatro que escribió Castelao; Calon Lan, tradicional galés y la canción de cuna, también galesa, Suo Gan.
La segunda parte estuvo a cargo del Ensamble interpretando sus versiones instrumentales de Autumn Child; Oisín en Tirnanoge; Scarborough Fair, tradicional tema popularizado en los años 70 por el dúo Simon and Garfunkel; Set de jigs, The Sleeping Tune y la Marcha del alabardero.
En la tercera y última parte del concierto se unieron los instrumentos del EMCBA con las voces del Coro Ávalon para interpretar temas super clásicos como La copa de la partida (The Parting Glass) en versión gallega; Asturies; O afiador; Maria Soliña; Amazing Grace, el tradicional escocés; y la Rianxeira, el tradicional gallego tan caro a nuestro público.
En el cierre, el público sumó sus voces para la famosísima Auld Lang Syne, con la que tradicionalmente se despide el año viejo en muchos países de habla inglesa; todos la recordamos sonando en la escena final de "Cuando Harry conoció a Sally".
Durante todo el concierto, contamos con nuestro querido pianista invitado, Sebastián Dorso.
Como siempre, para los intérpretes fue muy placentero y hasta saludable ofrecer esta música en vivo más allá de que les quitemos horas a otras actividades para prepararnos y a veces también para presentarnos. El resultado bien lo vale y no queremos dejar de agradecer la hospitalidad y el cariño con que nos recibieron los voluntarios de San Ignacio de Loyola.
Algunas de las impresiones del concierto fueron estas:
"Excelente presentación del coro Avalon en la Iglesia San Ignacio de Loyola en la Noche de los Museos, gracias!!!" Karina en Twitter
"...Quiero a través de estas palabras hacerles llegar el agradecimiento por la hermosa experiencia musical que disfrute en la iglesia San Ignacio la Noche de los Museos 2011. En compañía de mi mujer pudimos disfrutar de un repertorio cargado de sensibilidad y de buen gusto. [...]" Alberto por correo electrónico
Te invitamos a dejar tus comentarios y te esperamos en el concierto de fin de año.
En la primera parte del concierto, el Coro Ávalon cantó Nuestro héroe, cuya versión más conocida es de Sting; Lover's Heart; Leila, tema que forma parte de la única obra de teatro que escribió Castelao; Calon Lan, tradicional galés y la canción de cuna, también galesa, Suo Gan.
La segunda parte estuvo a cargo del Ensamble interpretando sus versiones instrumentales de Autumn Child; Oisín en Tirnanoge; Scarborough Fair, tradicional tema popularizado en los años 70 por el dúo Simon and Garfunkel; Set de jigs, The Sleeping Tune y la Marcha del alabardero.
En la tercera y última parte del concierto se unieron los instrumentos del EMCBA con las voces del Coro Ávalon para interpretar temas super clásicos como La copa de la partida (The Parting Glass) en versión gallega; Asturies; O afiador; Maria Soliña; Amazing Grace, el tradicional escocés; y la Rianxeira, el tradicional gallego tan caro a nuestro público.
En el cierre, el público sumó sus voces para la famosísima Auld Lang Syne, con la que tradicionalmente se despide el año viejo en muchos países de habla inglesa; todos la recordamos sonando en la escena final de "Cuando Harry conoció a Sally".
Durante todo el concierto, contamos con nuestro querido pianista invitado, Sebastián Dorso.
Como siempre, para los intérpretes fue muy placentero y hasta saludable ofrecer esta música en vivo más allá de que les quitemos horas a otras actividades para prepararnos y a veces también para presentarnos. El resultado bien lo vale y no queremos dejar de agradecer la hospitalidad y el cariño con que nos recibieron los voluntarios de San Ignacio de Loyola.
Algunas de las impresiones del concierto fueron estas:
"Excelente presentación del coro Avalon en la Iglesia San Ignacio de Loyola en la Noche de los Museos, gracias!!!" Karina en Twitter
"...Quiero a través de estas palabras hacerles llegar el agradecimiento por la hermosa experiencia musical que disfrute en la iglesia San Ignacio la Noche de los Museos 2011. En compañía de mi mujer pudimos disfrutar de un repertorio cargado de sensibilidad y de buen gusto. [...]" Alberto por correo electrónico
Te invitamos a dejar tus comentarios y te esperamos en el concierto de fin de año.
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sábado, noviembre 05, 2011
La Noche de los Museos 2011
El sábado 12 de noviembre participaremos junto al Ensamble de Alumnos de la Escuela de Música Celta en un concierto a beneficio de la restauración de obras de arte en la iglesia San Ignacio de Loyola.
¡Los esperamos!
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miércoles, septiembre 14, 2011
Coro Ávalon es Embajada de Paz
Quienes integramos estas agrupaciones recibimos con humildad y auténtica emoción esta acreditación, que implica un compromiso acorde con los tiempos: trabajar día a día por la unión de los pueblos, a través del arte y nuestro hacer personal.
La Cultura no pertenece a ningún individuo, grupo, nación o época. Le pertenece a toda la humanidad y a las generaciones que la heredarán. Es la creación constructiva del empeño humano. La Cultura trasciende todos los obstáculos, prejuicios e intolerancias. Cultura es la más elevada percepción de la Belleza y el Conocimiento.
Sin Cultura no hay Verdad, no hay Unidad, no hay Paz.
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sábado, agosto 13, 2011
Música Celta solidaria
El 6 de agosto cantamos en el Patio de las Américas de la Universidad Nacional de La Matanza dentro del Ciclo de óperas y conciertos 2011. Nos presentamos junto al Ensamble de Alumnos de la EMCBA y a Sebastián Dorso en piano.
El concierto fue totalmente a beneficio del Hospital de Niños de San Justo. El público, en vez de comprar una entrada, donó juguetes y alimentos no perecederos para colaborar con el hospital, ya que se acercaba el Día del Niño.
Nos sentimos muy bien recibidos en la UNLAM y nos da mucho gusto poder ayudar con nuestra música a quien lo necesite.
Agradecemos al Lic. Hugo Schwab por la invitación.
El concierto fue totalmente a beneficio del Hospital de Niños de San Justo. El público, en vez de comprar una entrada, donó juguetes y alimentos no perecederos para colaborar con el hospital, ya que se acercaba el Día del Niño.
Nos sentimos muy bien recibidos en la UNLAM y nos da mucho gusto poder ayudar con nuestra música a quien lo necesite.
Agradecemos al Lic. Hugo Schwab por la invitación.
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domingo, junio 12, 2011
Música Celta en el Senado
El 3 de junio cantamos en el Museo Parlamentario "Senador Sarmiento". Nos presentamos junto al Ensamble de Alumnos de la EMCBA y a Sebastián Dorso en piano.
Como siempre, lo disfrutamos mucho. ¡Y el público también!
Como siempre, lo disfrutamos mucho. ¡Y el público también!
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martes, septiembre 28, 2010
Capillas del Señor
Concentrado en relevar la cultura galesa en la Patagonia, el fotógrafo Edi Dorian Jones produjo por su cuenta y riesgo un volumen documental en el que recopila las imágenes de las capillas galesas esparcidas por Chubut. Prácticamente inhallable en librerías, Radar presenta sus fotos y su historia.
Por Guillermo Saccomanno
“Un domingo durante el culto, cuando tenía siete años, estaba sentada en el banco de la familia junto a mi madre. Sentí que la puerta se abría, me di vuelta y vi un indio envuelto en un poncho que estaba con otros dos más jóvenes y dije rápidamente en galés: ¡Indios!. Mi madre, también en galés, me dijo: Quedate quieta, no te muevas. Son hijos de Dios, como nosotros. Mister Powell Jones, que se sentaba dos asientos más adelante, le pidió a sus dos hijas que se sentaran en otro banco, con las hijas de mister Richard Williams. Después le hizo una seña a los indios, invitándolos a sentarse. Eran el cacique Nahuelquir y dos de sus hijos, elegantemente vestidos con sacos claros. Cuando terminó el oficio religioso, mister Williams se levantó y dijo: Estamos muy contentos de tener con nosotros al cacique Nahuelquir y sus hijos”.
Edi Dorian Jones es un experto en detectar historias como ésta, que le contó una nieta de pioneros galeses que llegaron a Chubut a bordo del velero “Mimosa” en 1865. La historia, además de constatar cómo fue la relación franca que los galeses establecieron con los indios, forma parte de la rigurosa investigación sobre sus capillas que Edi viene realizando desde hace años.
Edi nació en Trelew en 1952. Descendiente de los pioneros galeses, se ha dedicado a fotografiar a los hombres y mujeres de este paisaje inhóspito. Además de fotografiar con intención artística, Edi se especializó en la preservación y el análisis de las fotos antiguas como documento social patagónico. Edi fotografió tanto pinturas rupestres como construcciones del siglo pasado. Su libro Capillas galesas en Chubut, publicado a fines del año pasado, tiene también una historia.
A Edi lo conocí en mayo del año pasado, cuando recorríamos Chubut con el viajero y escritor Adrián Giménez Hutton (autor de La Patagonia de Chatwin). Mientras Hutton me guiaba a través de los paisajes que había caminado Bruce Chatwin, recalamos en la chacra de Waldo Williams. Chatwin había atravesado esta zona y se había alojado acá a mediados de los 70. La mayoría de quienes le proporcionaron datos para su libro In Patagonia lo recordaban con escasa simpatía. Ratero literario, Chatwin supo malversar los testimonios en función de la creación literaria. El resultado fue esa crónica mítica, poco ajustada a la realidad, pero brillante estilísticamente. Esa tarde de mayo, en la chacra de Waldo hablábamos de Chatwin cuando vino Edi, el fotógrafo. Se sabe: la Patagonia es un territorio de historias. Un tío abuelo de Edi, dueño de una gran biblioteca, recibía a menudo la visita de unos estancieros norteamericanos, dos hombres y una mujer. A uno de ellos, particularmente, le apasionaba la lectura. Más tarde, el tío abuelo de Edi comprobó que ese trío eran Butch Cassidy, el Sundance Kid, el más lector, y Ethel Place. En 1997 Edi Jones hizo una muestra titulada: Butch Cassidy, de Norteamérica a la Patagonia, en la que reunió imágenes de los pistoleros que estremecieron ese paisaje a los tiros. Desde un vagón volado por exceso de dinamita a un almacén asaltado en Arroyo Pescado, el interés de esa colección de fotos revelaba la concentración de Edi puesto a investigar. Ahora, esa tarde, en la chacra de Waldo, Edi nos contaba de su nuevo proyecto, su colección de fotos sobre las capillas. No le faltaba mucho para concretarlo. Apenas ciertos detalles para imprimirlo.
En las bibliotecas de los pioneros galeses, además de la Biblia, todavía pueden detectarse los ensayos de Ruskin y el teatro de Sófocles. Cultísimos, los pioneros galeses convirtieron sus capillas en espacios de devoción, pero también de una actividad comunitaria intensa. Las capillas eran a la vez centros de reunión y escuelas. Aquí los pioneros organizaban, habitualmente, torneos de poesía y canto. Exiliados de Inglaterra, cuando el Imperio Británico, en tiempos de la revolución fabril, los explotaba prohibiendo sus costumbres y su lengua, iniciaron unexilio que los llevó a Australia, por entonces colonia penitenciaria, a Norteamérica y, más acá, a Brasil y la Patagonia.
Lejos de sentirse dueños de la tierra, en tiempos en que los malones asolaban todavía las proximidades de Buenos Aires, los protestantes galeses tuvieron con los indios una amistad que contemplaba, además del trueque, aprendizajes recíprocos. Los indios enseñaban a los galeses a montar y a cazar. Los galeses, por su lado, además de regalarles el pan, les transferían mínimos saberes de la civilización. Y así se explica la anécdota referida al comienzo.
“Nací en este valle”, nos dijo aquella tarde Edi. Descendiente de pioneros, Edi reflexionaba: “Una doble identidad cultural es una experiencia conflictiva, pero también enriquecedora. Los galeses supieron mantener su cultura. Y a la vez adoptaron los valores de Argentina”. Las primeras reuniones religiosas se hacían en viviendas y en graneros. Las distintas congregaciones protestantes limaron sus diferencias en la construcción de las capillas. “Hoy dieciocho capillas se mantienen todavía erguidas. Algunas sobrevivieron al abandono y el rigor climático”, contaba Edi. Sus nombres, que aluden a la misericordia, a la tierra de Israel o a un accidente del paisaje, resultan sugerentes: “Berwyn, Tabernacl, Bethlehem, Salem, Carmel, Bryn-Crwn, Tair-Helygen. Y, al recorrerlas, uno no puede menos que imaginar la determinación con que estos exiliados celtas se adaptaron a un paisaje donde el miedo principal ya no eran los indios sino las crecidas desaforadas del río Chubut que arrasaban sus casas y plantaciones”. La sencillez y la austeridad de estas construcciones levantándose en el paisaje llaman la atención. Improvisadas variaciones del gótico, las capillas, muchas de ellas con sus paredes de ladrillo a la vista y sus ventanas ojivales, sus bancos de madera y sus naves despojadas, si algo estimulan es un sentimiento que inspira sosiego. Este sentimiento de unción tampoco escapó al viajero Chatwin, quien pasó la Navidad, a mediados de los 70, compartiendo las vituallas festivas con los lugareños y un joven pianista del lugar, su amante secreto de Gaiman.
Las fotos de Edi, en este sentido, se propusieron captar la pureza tosca de estas capillas. En blanco y negro, con la luz natural, sin usar ni flashes ni luz artificial aun cuando las capillas podían tener rincones oscuros y una tonalidad melancólica, Edi consigue otorgarle a sus fotos el clima de una religiosidad que parece integrarse naturalmente a la desnudez de ese paisaje áspero.
Hace poco Edi me mandó su libro. Las peripecias de la impresión fueron realmente “argentinas”. En la carta que acompañaba el ejemplar Edi contaba: “Una imprenta de familia que durante cuarenta años trabajó sin problemas tuvo inconvenientes gremiales. Los empleados del taller tomaron como rehenes los trabajos incumplidos, entre los que estaba mi libro. Así quedó afectada la calidad de impresión. Las fotos no están impresas de modo homogéneo y la tapa, a su vez, tuvo un espesor menor al solicitado. Ahora tengo en mi casa un montón de libros que debo vender. La próxima edición espero hacerla en Buenos Aires, aunque allí no conozco a nadie”. Sin embargo, a pesar de las contingencias, el libro de Edi contagia prodigiosamente la atmósfera de las capillas.
“Las primeras fotos resultaron tristes, pequeñas edificaciones cerradas entre sauces retorcidos por el viento. Como fondo, la meseta patagónica. Entonces decidí incluir personas en aquellas capillas que se mantienen activas. Además busqué incorporar testimonios. La mayoría de aquellos con los que hablé tienen más de setenta años. Además agregué la historia de cada capilla. De alguna manera, el libro no es sólo un documento gráfico. También, un rescate narrativo”, me contaba ahora Edi. Y cerraba: “Estoy iniciando la distribución, todo un tema. De momento, sólo puedo hacerlo parcialmente por la provincia. Buenos Aires es todo otro tema. Los distribuidores piden el cuarenta por ciento. Y los libreros el treinta.Como en toda edición de autor, espero no una gran retribución sino simplemente recuperar lo invertido, que no parece fácil”. Sin embargo, a pesar de las contingencias y las imperfecciones que irritan al fotógrafo obsesivo, el libro contribuye a la transmisión de ese ascetismo con que los galeses sellaron sus construcciones en el medio de la nada.
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